Brotes en altamar: del hantavirus en Cabo Verde al histórico impacto de las epidemias en cruceros
- hace 6 días
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Ciudad de México.- Un brote de hantavirus registrado a bordo del crucero de expediciones MV Hondius volvió a poner en alerta a las autoridades sanitarias internacionales y recordó cómo las embarcaciones han sido, a lo largo de la historia, un medio de propagación de enfermedades.
La embarcación, operada por Oceanwide Expeditions
, permanece anclada frente a las costas de Cabo Verde tras reportarse la muerte de al menos tres personas y varios contagios entre los cerca de 150 pasajeros y tripulantes.
El MV Hondius había partido el mes pasado desde Ushuaia para realizar una expedición por zonas remotas del océano Atlántico. El caso reavivó la preocupación sobre los riesgos sanitarios en espacios cerrados y de convivencia prolongada, como los cruceros.
De la peste negra al Covid: las epidemias que viajaron por mar
La relación entre navegación y enfermedades no es nueva. Uno de los casos más recordados ocurrió en 1720 con el barco Grand Saint Antoine, conocido en español como “Gran San Antonio”.
La embarcación llegó a Marsella procedente de Siria con mercancías infestadas de pulgas portadoras de peste bubónica. De acuerdo con registros históricos, las autoridades retrasaron las medidas sanitarias para proteger el valor comercial de la carga, lo que desató una epidemia que dejó miles de muertos en Francia.
Otro episodio ocurrió en 1855, cuando el barco Ben Franklin introdujo la fiebre amarilla en las ciudades de Portsmouth y Norfolk. El capitán ocultó la presencia de tripulantes enfermos para superar las inspecciones sanitarias, provocando una emergencia médica que colapsó los servicios de salud locales.
El Diamond Princess: símbolo de la pandemia en altamar
En tiempos recientes, el caso más emblemático fue el del crucero Diamond Princess durante la pandemia de COVID-19.
En febrero de 2020, la embarcación fue retenida en Yokohama tras detectarse contagios entre pasajeros y tripulación. Más de 3 mil personas quedaron confinadas a bordo mientras el número de casos aumentaba rápidamente.
El entonces epidemiólogo estadounidense Anthony Fauci calificó al crucero como uno de los lugares “más peligrosos” para contagiarse debido a la cercanía entre pasajeros y las dificultades de aislamiento.
La emergencia obligó a varios países a organizar evacuaciones aéreas de sus ciudadanos hacia bases militares y centros de cuarentena.
El “crucero de la caca”: caos sanitario en el Carnival Triumph
Otro caso que marcó la historia reciente de los cruceros fue el del Carnival Triumph en 2013, conocido mediáticamente como el “crucero de la caca”.
Un incendio en la sala de máquinas dejó sin energía eléctrica a la embarcación durante varios días mientras navegaba en el Golfo de México. La falla provocó el colapso de los sanitarios y del sistema de tratamiento de residuos.
Los más de 4 mil pasajeros enfrentaron condiciones insalubres, con desechos acumulados en pasillos y camarotes, además de temperaturas extremas y falta de servicios básicos, hasta que el barco logró ser remolcado hacia Alabama.
Actualmente, especialistas consideran que el brote de hantavirus en el MV Hondius evidencia que, pese a los avances sanitarios y tecnológicos, los cruceros siguen siendo espacios vulnerables ante enfermedades infecciosas y emergencias de salud pública.


















