EE.UU. imputa a Raúl Castro por asesinato y conspiración por derribo de avionetas en 1996
- 21 may
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Chihuahua.- El Gobierno de Estados Unidos imputó este miércoles al expresidente de Cuba, Raúl Castro, por los delitos de asesinato, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves, relacionados con el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate ocurrido en 1996.
De acuerdo con documentos judiciales presentados por el Departamento de Justicia en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida, las autoridades estadounidenses sostienen que Castro, entonces ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, ordenó el ataque aéreo contra las aeronaves civiles el 24 de febrero de 1996. En el incidente murieron tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un cubano residente legal en Estados Unidos.
Las avionetas pertenecían a la organización Hermanos al Rescate, un grupo con sede en Miami dedicado a localizar y auxiliar a balseros cubanos que intentaban llegar a Florida. Según la acusación, cazas MiG de la Fuerza Aérea cubana interceptaron y derribaron las aeronaves mientras sobrevolaban aguas internacionales.
En su momento, el Gobierno cubano argumentó que las avionetas habían violado el espacio aéreo de la isla y calificó a los pilotos como “terroristas”. Sin embargo, la Organización de Aviación Civil Internacional concluyó posteriormente que el ataque ocurrió fuera del territorio cubano.
La acusación también incluye a otros militares cubanos presuntamente involucrados en la operación. El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, afirmó que los cargos reflejan la postura del presidente Donald Trump de perseguir judicialmente a quienes atenten contra ciudadanos estadounidenses.
“Si matas estadounidenses, te perseguiremos”, declaró Blanche durante el anuncio oficial en Miami, donde además recordó a las familias de las víctimas que han esperado justicia durante tres décadas.
Por su parte, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel rechazó la acusación y calificó el proceso judicial como una “acción política” sin sustento jurídico. El Gobierno de La Habana sostiene que el caso forma parte de la creciente presión de Washington sobre la isla.
La imputación ocurre en medio del endurecimiento de las tensiones entre ambos países y de nuevas medidas de presión impulsadas por la administración Trump contra el gobierno cubano. Castro, de 94 años, podría enfrentar cadena perpetua o incluso la pena de muerte en caso de ser condenado.


















