Médicos de El Paso dejarían de atender a embarazadas mexicanas ante ofensiva de EU contra el “turismo de parto”

El Paso, Texas.— La ofensiva del gobierno de Estados Unidos contra el llamado “turismo de parto” comienza a generar consecuencias entre mujeres mexicanas que tenían previsto dar a luz en territorio estadounidense, luego de que algunas embarazadas denunciaran que médicos de El Paso les notificaron que ya no podrán atenderlas.
A través de redes sociales, varias mujeres mexicanas señalaron que tenían consultas, tratamientos y partos programados en hospitales o consultorios de El Paso para los próximos meses, pero fueron informadas de que sus médicos ya no continuarían con la atención.
Algunas aseguraron que recibieron la notificación durante una consulta, mientras que otras fueron contactadas por teléfono.
Hasta el momento, no existe evidencia de que haya una prohibición general para que médicos estadounidenses atiendan a mujeres mexicanas embarazadas. Sin embargo, el contexto migratorio y consular en Estados Unidos ha cambiado de manera importante durante las últimas semanas.
EU endurece medidas contra el “turismo de parto”
El gobierno de Donald Trump ha intensificado las acciones contra el llamado turismo de parto, práctica mediante la cual algunas mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos con la intención de dar a luz y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.
Las autoridades estadounidenses consideran que utilizar una visa de visitante con el propósito principal de viajar al país para dar a luz y obtener la ciudadanía para el bebé constituye un uso indebido de ese documento.
La política estadounidense establece que una mujer embarazada que solicita una visa de visitante y sobre la que exista razón para considerar que dará a luz durante su estancia puede ser considerada como una persona cuyo propósito principal es obtener la ciudadanía estadounidense para su hijo.
Sin embargo, estar embarazada no significa automáticamente que una persona tenga prohibido viajar a Estados Unidos.
Existen circunstancias en las que una mujer puede demostrar que su viaje tiene un propósito legítimo distinto al turismo de parto. Entre ellas se contempla la necesidad de recibir atención médica especializada que no esté disponible razonablemente en su país de residencia.
Tener médico o hospital en Estados Unidos no garantiza la entrada
Uno de los puntos que ha generado mayor preocupación es que contar con un médico, hospital o plan de parto previamente contratado en Estados Unidos no necesariamente demuestra que el viaje tenga un propósito permitido bajo una visa de visitante.
Las autoridades pueden analizar las circunstancias particulares de cada caso, incluyendo el propósito real del viaje, la capacidad de la persona para cubrir sus gastos médicos y si cuenta con alternativas razonables de atención en su país de residencia.
De esta manera, una mujer mexicana que tenga una visa vigente tampoco tiene garantizado que podrá ingresar a Estados Unidos si los agentes determinan que el objetivo principal de su viaje es dar a luz para obtener la ciudadanía estadounidense para su hijo.
Revocación de visas aumenta la preocupación
La situación se intensificó después de que el Departamento de Estado comenzara a revocar visas de personas que, de acuerdo con las autoridades, utilizaron sus documentos migratorios para ingresar a Estados Unidos con el objetivo de dar a luz.
En junio se confirmó el inicio de estas acciones y posteriormente el secretario de Estado, Marco Rubio, informó que durante un solo mes fueron revocadas más de 600 visas como parte de la ofensiva contra el turismo de parto.
La medida representa un cambio importante para mujeres extranjeras que durante años viajaron a Estados Unidos para recibir atención relacionada con el embarazo y parto.
¿Los médicos pueden ser investigados?
El endurecimiento de las medidas también genera incertidumbre entre médicos y hospitales que atienden a pacientes extranjeras.
No existe una disposición que establezca que un médico comete un delito simplemente por atender a una mujer mexicana embarazada.
El riesgo aparece cuando las autoridades consideran que un médico, clínica, hospital o intermediario participa deliberadamente en una operación destinada a facilitar el turismo de parto o a evadir las leyes migratorias.
En esos casos podrían surgir investigaciones relacionadas con falsificación de información, fraude en solicitudes de visa, esquemas fraudulentos de pago u otras conductas vinculadas con la evasión de las normas migratorias.
Por esta razón, algunos proveedores médicos podrían estar optando por no aceptar nuevos casos que consideren potencialmente relacionados con turismo de parto, aunque hasta ahora no existe una confirmación oficial de que el gobierno estadounidense haya ordenado a los médicos de El Paso dejar de atender a mujeres mexicanas embarazadas.
Preocupación en la frontera
La situación genera especial inquietud en la región de El Paso y Ciudad Juárez, donde durante años ha existido un intenso flujo de pacientes mexicanos que buscan servicios médicos en Estados Unidos.
Para algunas mujeres que ya llevaban controles prenatales con médicos estadounidenses, la cancelación de sus consultas o planes de parto representa un problema, especialmente cuando el embarazo se encuentra avanzado o ya habían realizado pagos y reservado servicios médicos.
Los testimonios difundidos en redes sociales apuntan a que la nueva política migratoria ya está modificando la relación entre pacientes mexicanas y proveedores médicos de El Paso.
No obstante, será necesario que las autoridades estadounidenses o los propios hospitales confirmen cuántos médicos han dejado de atender estos casos y cuáles son los criterios utilizados para tomar esas decisiones.
Mientras tanto, la recomendación para quienes pretendan viajar a Estados Unidos durante el embarazo es revisar cuidadosamente las condiciones de su visa, el propósito declarado del viaje y las reglas migratorias vigentes, ya que una visa válida no garantiza por sí sola el ingreso al país.


















