top of page

Inglaterra celebra arresto de hermano del rey Carlos III

  • hace 1 día
  • 2 Min. de lectura

EEUU.- El arresto de Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, fue recibido con muestras de satisfacción por ciudadanos británicos en Londres, quienes lo calificaron como un acto de justicia largamente esperado y un golpe directo a la imagen de la monarquía.


La detención ocurrió el jueves, coincidiendo con el cumpleaños número 66 del ex príncipe, bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. La investigación está vinculada con el caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein, fallecido en prisión en 2019, y con el periodo en que Andrés se desempeñó como representante especial del Reino Unido para el Comercio Internacional entre 2001 y 2011.


En el distrito financiero de la capital, la abogada Emma Carter expresó su satisfacción por la acción judicial y consideró que el arresto representa una señal clara para las víctimas. A su juicio, el ex príncipe se mantuvo durante años protegido por sus privilegios y por la figura de su madre, la reina Isabel II.


Otros ciudadanos coincidieron en que la detención demuestra que nadie está por encima de la ley. Maggie Yeo, jubilada de 59 años, señaló que durante mucho tiempo se percibió a la realeza como intocable y celebró que la justicia británica actúe incluso en los niveles más altos del poder.


El arresto tomó por sorpresa a parte de la opinión pública, ya que una encuesta reciente del instituto YouGov indicaba que 62% de los británicos consideraba poco probable que Andrés fuera procesado. Sin embargo, en las calles de Londres predominó un ambiente de sorpresa acompañado de aprobación, reflejo de la fuerte impopularidad que arrastra el ex príncipe desde que se hicieron públicas sus relaciones con Epstein y las acusaciones de abuso sexual, que él ha negado reiteradamente.


Para la analista de datos Jennifer Tiso, la detención confirma que la justicia puede alcanzar incluso a las élites tradicionales. En contraste, algunos ciudadanos adoptaron una postura más crítica y prudente. Kevin, jubilado que pidió omitir su apellido, afirmó no tener animadversión hacia la familia real, pero consideró que Andrés no dio un buen ejemplo y debe ser interrogado a fondo, debido a las posibles implicaciones financieras y diplomáticas del caso.


El arresto del expríncipe representa un nuevo desafío para la monarquía británica, que atraviesa un momento de escrutinio público y debate sobre el uso de recursos públicos para el sostenimiento de la familia real, encabezada por Carlos III, en un contexto de creciente exigencia de rendición de cuentas.

Entradas recientes
Archivo
bottom of page